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EVIDENCIAS A FAVOR DE LOS EFECTOS SALUDABLES DEL VINO

tragos de salud estruch
 
Aunque todavía hay diferencia de opiniones, el vino está cada día mejor visto desde un punto de vista saludable. La presencia en su composición de sustancias 'útiles' para nuestro organismo parece ser la clave
 
evidencias a favor de los efectos saludables del vino OIVE
Foto: Unsplash/@vlisidis
 
La dieta mediterránea, basada en el consumo de aceite de oliva virgen extra, cereales integrales, hortalizas, legumbres y frutos secos, junto a un consumo moderado de pescado (principalmente azul), productos lácteos (fermentados), carne (principalmente blanca) y vino, ha sido y es actualmente sinónimo de dieta saludable. De hecho, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), es uno de los patrones dietéticos más saludables del mundo, ya que son muchos los estudios que han demostrado con el muy alto nivel de evidencia científica que la población que sigue esta dieta tiene una menor incidencia de enfermedades cardiovasculares, diabetes, hipertensión arterial, obesidad, enfermedades neurodegenerativas e incluso determinados tipos de cáncer.
 
El vino (principalmente tinto) es, junto al aceite de oliva y los cereales (pan), uno de los pilares de esta dieta mediterránea. En este contexto, merece destacarse un estudio publicado en la revista British Medical Journal que concluyó que un 20% del efecto protector de la dieta mediterránea se debía al consumo moderado de vino.
 
"Numerosos estudios han demostrado los efectos protectores del vino sobre el sistema cardiovascular"
 
El vino contiene esencialmente una proporción baja de alcohol, alrededor del 12-14%, y también muchos otros componentes bioactivos como los polifenoles. Desde hace más de 20 años, numerosos estudios epidemiológicos (más de 100) han concluido que la relación entre el consumo de alcohol y mortalidad total sigue una curva en “J”, de modo que los consumidores moderados de alcohol presentan una menor mortalidad total que las personas abstemias y, por supuesto, mucho menos que los bebedores excesivos. También se dispone de numerosas evidencias científicas de los efectos protectores del consumo regular de polifenoles, del vino y otros alimentos, como aceite de oliva virgen extra, fruta y hortalizas, sobre la salud.
 
No obstante, a pesar de estas evidencias, recientemente han aparecido dos artículos en la revista The Lancet que han concluido que el consumo ideal de alcohol debía aproximarse a “cero”. Aunque estos estudios han sido criticados por supuestos errores metodológicos, puestos de manifiesto en cartas al director en la misma revista, lo cierto es que la difusión del mensaje que ha prevalecido en los medios de comunicación ha sido el original. Paralelamente, han ido apareciendo otros trabajos sobre los efectos beneficiosos del consumo moderado de bebidas alcohólicas, como, por ejemplo, uno publicado en la revista JAMA Network Open (2019) sobre los efectos protectores del vino y otras bebidas alcohólicas en el deterioro cognitivo. Los bebedores ligeros, edad media de 78 años, presentaron una reducción del 55% (!) en el riesgo de desarrollar una demencia.
 
foto unsplash sonson OIVE
Foto: Unsplash/@sonson
 
También deben señalarse los numerosos estudios que han demostrado los mecanismos de los efectos protectores del consumo moderado de vino sobre el sistema cardiovascular (mejoría de la sensibilidad a la insulina y del perfil lipídico) e incluso el cáncer (efectos anti-inflamatorios y anti-proliferativos de los polifenoles del vino). En este mismo contexto, se han publicado dos trabajos recientes que merecen destacarse. En la prestigiosa revista Gastroenteroly (2019) se ha publicado un estudio con 916 gemelas británicas en el que se concluyó que el consumo de vino tinto contribuía a una microflora intestinal más saludable (más diversa) y menor riesgo cardiovascular. Asimismo, el grupo de investigación de Neuroquímica de la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM) ha publicado que el resveratrol, molécula presente en la uva tinta, podría tener un efecto neuroprotector frente a enfermedades neurodegenerativas como el alzhéimer. Según este estudio, el resveratrol es capaz de actuar en el cerebro de manera semejante a las moléculas mensajeras naturales de la célula, contribuyendo a paliar el efecto de degeneración y muerte celular que se produce en las neuronas del cerebro de las personas que padecen la enfermedad de alzhéimer.
 
No obstante, quedan pendientes de demostrar de forma concluyente los efectos protectores del consumo moderado de vino sobre el cáncer. Muchos investigadores han cuestionado esta relación, pero empezamos a disponer de evidencias que la apoyan. En este sentido, en un meta-análisis de los efectos de la dieta mediterránea sobre el cáncer publicado en la revista Nutrients (2017) se concluyó que el alimento con mayor peso en la protección de la dieta contra el cáncer era el consumo moderado de vino, y así se ha remarcado en una reciente editorial en esta misma revista (2019). Es probable que muchos de los estudios epidemiológicos sobre la relación entre consumo moderado de alcohol, en general, y de vino, en particular, hayan tenido errores metodológicos como un inadecuado registro del consumo diario de bebidas alcohólicas que permita diferenciarlo del consumo de solo el fin de semana (binge drinking), y sobre todo no haber tenido en cuenta el patrón dietético que acompaña a la ingesta de alcohol. Es muy diferente consumir vino dentro del patrón de dieta mediterránea que fuera de él (patrón dietético occidental), ya que los resultados en cuando a la relación con la incidencia de cáncer pueden ser contrapuestos.
 
Por todo ello, el vino debería consumirse con moderación, con las comidas y siempre siguiendo un patrón de alimentación saludable, como nuestra dieta mediterránea.
 
 
El profesor Ramón Estruch es consultor sénior del Servicio de Medicina Interna del Hospital Clinic (Barcelona) desde 2002. Es también profesor asociado de la Facultad de Medicina de la Universidad de Barcelona desde 1996, miembro del Consejo Director del CIBER de Obesidad y Nutrición del Instituto de Salud Carlos III desde 2006 y miembro del Advisory Board of the ERAB (European Foundation for Alcohol Research) de la Unión Europea desde 2010.
 
Ha publicado más de 470 trabajos de revistas de alto impacto, incluidos 'The New England Journal of Medicine', 'JAMA', 'Lancet', 'Annals of Internal Medicine', 'Archives of Internal Medicine', 'Circulation' y 'American Journal of Nutrition', entre otros. En este contexto merece destacarse que los resultados del estudio sobre los 'Efectos de la dieta mediterránea en la prevención de la enfermedad cardiovascular' publicado en la revista 'The New England Journal of Medicine' en abril de 2013 ha sido el segundo artículo científico más leído en el mundo en el año 2013. Además, en el año 2018 ha sido nombrado uno de los científicos más influyentes del mundo ('Highly Cited Researcher' by Claryvate Analytics).
 
 
* Este artículo fue redactado por la Interprofesional del Vino de España-OIVE con la colaboración científica de FIVIN. Publicado en la sección Alimente El Confidencial el pasado 1 de enero de 2020.
** Se puede visualizar la noticia en el siguiente enlace Alimente El Confidencial 

LOS CINCO ESTUDIOS CIENTÍFICOS DE 2019 QUE CORROBORAN QUE EL CONSUMO DE VINO CON MODERACIÓN ES BUENO PARA LA SALUD

• Estos estudios muestran que el vino con moderación puede prevenir enfermedades neurodegenerativas, cardiovasculares diabetes y cáncer
 
• El vino es un alimento incluido en la Dieta Mediterránea y está demostrado el beneficio para la salud de su consumo con moderación
 

La investigación científica sobre vino y los efectos en la salud ha crecido progresivamente a lo largo de los últimos 20 años. Concretamente, en 2019 se ha alcanzado un máximo histórico con más de 1.230 artículos científicos publicados sobre vino y salud.
 
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El vino es considerado un alimento, como lo recoge la Ley 24/2003 del 10 de junio de la Viña y el Vino, y forma parte de la Dieta Mediterránea. En este sentido, cada vez son más las investigaciones que avalan los beneficios de su consumo moderado. Por eso, la Organización Interprofesional del Vino de España (OIVE), en colaboración con la Fundación para la Investigación del Vino y la Nutrición (FIVIN), ha realizado un recopilatorio de los estudios sobre vino y salud más relevantes de este año: 
 

DIETA MEDITERRÁNEA PARA EVITAR EL DESARROLLO DE ENFERMEDADES NO TRANSMISIBLES

La Organización Mundial de la Salud (OMS) está llevando a cabo un plan de acción europeo de alimentación y nutrición 2015-2020 para reducir las enfermedades no transmisibles relacionadas con la dieta basadas en dos pautas nutricionales: la dieta mediterránea y la dieta nórdica

imagen entsLos cambios en el estilo de vida y la globalización están provocando el abandono de la dieta mediterránea, considerada por los expertos como la base nutricional de un modelo de vida saludable. Un cambio de tendencia sobre el que alerta un reciente informe publicado por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la agricultura (FAO), que ya ha comenzado diferentes planes para revertir esta situación. En este sentido, los expertos de la FAO defienden la recuperación de este patrón alimentario de calidad que supone la Dieta Mediterránea, donde el vino, que tiene la consideración de alimento en nuestro país, tal y como expresa la Ley 24/2003 del 10 de junio de la Viña y el Vino, forma parte de esta pirámide nutricional.

Desde la Fundación Dieta Mediterránea se señala que esta dieta es algo más que alimentación saludable, es apostar por los productos de proximidad, por la sostenibilidad, la cocina tradicional y, en definitiva, por la promoción de lo nuestro. El último informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS), hecho público a finales del año 2018, alerta que las enfermedades no transmisibles (ENT) son actualmente la principal causa de muerte en todo el mundo, siendo la más afectada la región europea. De hecho, este organismo alerta de que cada 2 segundos, alguien muere prematuramente por enfermedades no transmisibles en algún lugar de mundo. Una cifra que no es menor en España, donde 9 de cada 10 personas muere por este motivo.

Para ello, está llevando a cabo un plan de acción europeo de alimentación y nutrición 2015-2020 que tiene como objetivo reducir las enfermedades no transmisibles relacionadas con la dieta y todas las formas de malnutrición a través de un enfoque de políticas de salud. Este plan aconseja dos pautas nutricionales: la dieta mediterránea y la dieta nórdica.

Vino, en el ADN de la identidad mediterránea
Para seguir correctamente la dieta mediterránea, se ha establecido un decálogo/pirámide en el que se incorporan elementos cualitativos y cuantitativos respecto a la selección de alimentos. En la base, aquellos que sustentan la dieta y, en los estratos superiores, aquellos que se deben consumir con un control como sería el vino. En este aspecto el sector vitícola es consciente de su responsabilidad con la sociedad y aboga por un consumo moderado. Así lo recoge el Código de Comunicación Comercial presentado por la Organización Interprofesional del Vino de España (OIVE) que regula este aspecto. Sobre esta cuestión, la Dra. Rosa Casas, Coordinadora del laboratorio del grupo de Riesgo Cardiovascular, Nutrición y Envejecimiento en centro de investigación IDIBAPS y asesora del Comité Científico de la Fundación para la investigación del vino y la nutrición (FIVIN) explica que “los estudios epidemiológicos sugieren que el consumo bajo-moderado de vino - hasta 1 bebida por día en mujeres, hasta 2 en hombres - reduce el riesgo de enfermedad cardiovascular, ya que por un lado favorece y aumenta los niveles del HDL-colesterol, reduce la oxidación del LDL-colesterol, y reduce la inflamación y la disfunción endotelial y por otro, inhibe la formación de coágulos, reduce la agregación plaquetaria y activa el sistema fibrinolítico, siendo estos los posibles mecanismos de acción para la protección contra la aparición de la aterosclerosis”.

Decálogo de la Dieta Mediterránea
1. Utilizar el aceite de oliva como principal grasa de adición: al ser un alimento rico en vitamina E, beta-carotenos y ácidos grasos monoinsaturados se le otorga propiedades cardioprotectoras. Es el aceite más utilizado en la cocina mediterránea y, además le añade a los platos un sabor y aroma únicos.
2. Consumir alimentos de origen vegetal en abundancia: Las verduras, hortalizas y frutas son la principal fuente de vitaminas, minerales y fibra de esta dieta y, además, aportan una gran cantidad de agua. Lo ideal es consumir 5 raciones de fruta y verdura a diario.
3. El pan y los alimentos procedentes de cereales, deberían formar parte de la alimentación diaria: Los carbohidratos procedentes de estos alimentos aportan la energía necesaria para el ritmo de vida diario.
4. Los alimentos poco procesados, frescos y de temporada son los más adecuados: Consumir los productos de temporada aporta mayor ingesta de nutrientes y disfrute de su aroma y sabor.
5. Ingerir productos lácteos a diario: Estos alimentos son una gran fuente de proteínas de valor biológico, minerales y vitaminas. Además, el consumo de leches fermentadas se asocia a un equilibrio de la flora intestinal gracias a los microorganismos vivos. Lo ideal es consumirlos diariamente.
6. La carne roja, con moderación: Es recomendable establecer una moderación en cuanto al consumo de carne roja y, si puede ser, como parte de guisos y otras recetas, acompañada de verduras y cereales.
7. Consumir pescado en abundancia y huevos con moderación: Como mínimo una o dos veces a la semana es recomendable comer pescado azul, ya que, a sus grasas, se le atribuyen propiedades protectoras frente a enfermedades cardiovasculares. Respecto a los huevos, al contener proteínas de buena calidad, se recomienda su ingesta a tres o cuatro veces por semana.
8. La fruta fresca debería ser el postre habitual y los dulces y pasteles tendrían que consumirse ocasionalmente: Las frutas son una fuente de nutrientes que aportan color y sabor a la alimentación diaria. Además, son una buena opción para comer a media mañana y como merienda.
9. El agua, bebida por excelencia, y el vino, con moderación y durante las comidas: El agua es fundamental y su aporte diario debería ser entre 1,5 y dos litros. En cuanto al vino, se trata de un alimento tradicional que puede tener efectos beneficiosos al ser consumido con moderación y en el contexto de una dieta mediterránea. El consumo recomendado es de una copa al día para las mujeres y dos para los hombres.
10. Realizar actividad física todos los días: Mantenerse activo diariamente es tan importante como comer adecuadamente. Eso sí, siempre dentro de las capacidades de cada uno.

LOS FLAVONOIDES DEL VINO TINTO DISMINUYEN EL RIESGO DE FRACTURA DE CADERA

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Científicos americanos han concluido en un reciente estudio, publicado en la revista The American Journal of Clinical Nutrition, que el consumo de vino moderado disminuye el riesgo de sufrir fracturas de cadera.
 
Los resultados del estudio muestran un descenso en el riesgo de fractura de cadera asociado a los consumidores que tomaban vino tinto con moderación, especialmente entre las mujeres postmenopáusicas.
 
 

VINO Y SALUD DESDE EL RIGOR CIENTÍFICO

 
Actualmente, disponemos de numerosos datos, cada vez más importantes, para afirmar que el consumo moderado de vino tiene unos efectos beneficiosos sobre la salud, principalmente sobre las enfermedades coronarias. A pesar de ello, en los últimos años, estos beneficios están en el corazón de un gran debate que está siendo seguido con mucho interés. Es importante comunicar todos estos estudios, unido a una información sobre la responsabilidad de su consumo.
 
NP Wine and Health Summit
 
En esta línea, prestigiosos científicos de todo el mundo se reunirán del 4 al 7 de mayo en Davis, California, para la celebrar el Congreso Internacional Wine and Health de 2019. En él, se abordarán temas relacionados con el vino, la salud y la longevidad. Además, los expertos intercambiarán experiencias científicas, información e ideas sobre los impactos del consumo de vino en la salud humana. Se espera que sus resultados supongan un antes y un después en la comunicación de los efectos saludables del vino en el mundo.

COME Y BEBE COMO LA GENTE MÁS SANA DEL MUNDO

 
España encabeza el ranking de los países más sanos del planeta elaborado por Bloomberg. Por primera vez, en un solo año, ha escalado desde la sexta posición haciéndose con el primer puesto y superando a Italia. Así que, teniendo en cuenta que la esperanza de vida de España es la más alta de toda la UE con 82,9 años de media, ¿nos convertiremos, en un futuro, en una zona azul más?
 
VINO
 
Las zonas azules son lugares en el mundo donde residen las personas más longevas, superando los 100 años de edad. Hablamos de Cerdeña (Italia), Okinawa (Japón), Loma Linda (California), Península de Nicoya (Costa Rica) e Icaria (Grecia). Estas regiones fueron identificadas por científicos y demógrafos, quienes encontraron que las características específicas y el estilo de vida locales dan lugar a una alta incidencia de casos de longevidad. Pero ¿cómo viven y que comen las personas más longevas del planeta? En concreto, Dan Buettner en su libro El secreto de las Zonas Azules: come y vive como la gente más saludable del planeta, respondió a muchas preguntas, tal y como recoge National Geographic. Un denominador común del estilo de vida de estas zonas es el consumo de vino de manera moderada y regular. Esto ocurre, sobre todo, en Cerdeña, donde beben el vino propio de la región. De esta manera, y considerando que compartimos con ellos la conocida ‘Dieta Mediterránea’, con el vino como uno de sus componentes, puede que no sea tan descabellada la idea de que podamos llegar a ser una zona azul más.

EL CONSUMO MODERADO DE VINO NO PARECE PERJUDICIAL EN MAYORES CON INSUFICIENCIA CARDIACA

abuelos vino en la cocina

Una investigación desarrollada en la Escuela de Medicina de la Universidad de Washington en St. Louis, Estados Unidos, sugiere que las personas mayores de 65 años diagnosticadas con insuficiencia cardiaca pueden continuar bebiendo cantidades moderadas de alcohol sin empeorar su trastorno.
 
Los resultados del estudio, publicado en JAMA Network Open, muestran que los bebedores moderados obtuvieron una mayor supervivencia frente a los abstemios.
 

EL VINO TINTO AYUDA A PREVENIR ENFERMEDADES METABÓLICAS

 

uvas tintas

Investigadores de la Universidad de Tel Aviv (Israel) han publicado un nuevo estudio en la revista “Nature Communications Chemistry” poniendo de manifiesto los compuestos presentes en el vino tinto que ayudan a prevenir enfermedades metabólicas.

Los resultados de la investigación israelita concluyen que el ácido tánico presente en el vino tinto, puede llegar a bloquear la formación de metabolitos tóxicos. Se trata de sustancias que no son directamente nocivas para el cuerpo, pero pueden volverse tóxicas después de que hayan sido metabolizadas en el hígado.

EL RESVERATROL, PRESENTE EN LAS UVAS TINTAS Y EL VINO, PODRÍA TENER EFECTOS PROTECTORES CONTRA ALTERACIONES CELULARES DEL ALZHEIMER

 

vino reduce alzheimer

Un grupo de científicos pertenecientes al Instituto de Investigaciones Biomédicas de Barcelona (IIBB), centro del CSIC y del IDIBAPS, han desarrollado una nueva investigación que demuestra que el resveratrol, presente en las uvas tintas y el vino, junto con la dieta posee efectos protectores contra alteraciones celulares del alzhéimer en ratones de laboratorio.
 
 
 

EL CONSUMO DE VINO CON MODERACIÓN PODRÍA AYUDAR A PREVENIR LA DIABETES

 
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Coincidiendo con el Día Mundial de la Diabetes, los expertos recuerdan que el consumo de vino con moderación ayuda a prevenir dicha la enfermedad e incluso tiene beneficios para las personas que ya la padecen.
 
Es habitualmente aceptado que ciertos colectivos, como los diabéticos, no pueden consumir vino. Pero esto podría no ser del todo cierto. Coincidiendo con el Día Mundial de la Diabetes, los expertos recuerdan que hay estudios que constatan que el vino favorece la prevención de cierto tipo de diabetes e, incluso, podría beneficiar a las personas que ya padecen esta enfermedad.
 
La revista “European Journal of Clinical Nutrition” ha publicado un interesante estudio sobre los efectos beneficiosos del vino en la diabetes tipo 2, la variante más común. Aquí el paciente no debe inyectarse dosis de insulina diarias (como sería en el tipo 1) pero su cuerpo sí ofrece una resistencia a la insulina que provoca que no se emplee con la eficacia que debería, lo que tiene que ser compensado con dieta o pastillas.
 

EL RESVERATROL, PRESENTE EN EL VINO TINTO, PUEDE DISMINUIR LA PROLIFERACIÓN CÉLULAR Y LA MIGRACIÓN DE CÉLULAS CANCERÍGENAS

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Investigadores de la Universidad Federal de Río de Janeiro (UFRJ) y la Universidad Estatal de Río de Janeiro (UERJ) han publicado en la revista científica Oncotarget, un estudio de laboratorio que pone de manifiesto que el resveratrol, un compuesto bioactivo presente en las uvas y en el vino tinto, es capaz de disminuir la proliferación celular y la migración de células cancerígenas.